Jornada de Debate sobre el Uso de la Bicicleta de Montaña en Espacios Protegidos (Cerceda, 1 de abril de 2016)

 

La jornada, organizada por el Observatorio Ciudadano por la Conservación del Patrimonio de la Sierra de Guadarrama, se celebró el día 1 de abril de 2016 en los locales de Valle-Innova en el edificio municipal de Cerceda.

Con la organización de esta jornada se busca aportar soluciones a la demanda del uso de la bicicleta de montaña para hacer compatible esta actividad física con la conservación del patrimonio natural, especialmente en los espacios protegidos.

Conclusiones:

La mejora tecnológica ha hecho que la bicicleta de montaña esté perfectamente adaptada para facilitar el tránsito por los espacios montanos, lo que ha permitido incrementar la accesibilidad a espacios especialmente sensibles de un gran número de personas.

El crecimiento exponencial de la demanda de este tipo de actividades hace que se programen múltiples eventos deportivos. Dicha demanda no se ve cubierta con la organización actividades de ciclo turismo, y se consolidan las grandes marchas y eventos organizados por las administraciones locales y empresas privadas.

Este tipo de actividades no tiene por qué ser visto como una amenaza, sino que cuando están bien planificadas, organizadas y ejecutadas pueden ser una oportunidad que genere otro tipo de desarrollo local.

En la comarca serrana, al estar tan próxima a la conurbación de Madrid, se genera una presión excesiva sobre los espacios protegidos, por lo que debería ser la Comunidad de Madrid la que diera respuesta a esta demanda en espacios menos sensibles y con menor grado de protección ambiental.

Se hace necesario ordenar el uso público de los espacios protegidos de forma compatible con la conservación, para satisfacer las diferentes demandas sociales. La planificación ambiental permitirá determinar las zonas en las que se podrán desarrollar cada una de las actividades que se consideren compatibles con el objetivo de la conservación del espacio protegido, definiendo la normativa de uso para compatibilizar los diferentes usos entre sí, por lo que en cada una de las áreas protegidas de la Comunidad de Madrid debería desarrollarse y ponerse en marcha un Plan Rector de Uso y Gestión.

En la zona de influencia del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama ya se han previsto 23 rutas aprovechando las pistas forestales existentes, de ellas 5 dentro del propio Parque Nacional. Hace falta hacer lo propio en otros espacios protegidos.

Necesidad de incrementar el nivel de concienciación y educación ambiental de los diferentes agentes que intervienen en la organización y el desarrollo de actividades deportivas en el medio natural y de los usuarios, así como el grado de participación y consenso en la planificación y elaboración normativa.

España está considerado como uno de los 25 países del mundo con mayor riesgo de pérdida de biodiversidad, por lo que se hace necesario determinar la capacidad de carga de los espacios naturales para intentar evitar su deterioro y pérdida y por consiguiente la pérdida de especies protegidas.

Propuesta del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales y del Medio Natural: “regulación legislativa de forma clara y concisa, de las actividades del uso sociorecreativo y del deportivo, para evitar ambigüedades y que faciliten convivencia de los usuarios de los montes, así como por supuesto evitar y detener el potencial de degradación del entorno natural”.

Implantación de una legislación única, clara y concisa en la que se establezcan las vías en las que se podrá autorizar la circulación de vehículos mecánicos sin motor como bicicletas de montaña, el número de usuarios permitido, y las restricciones espacio-temporales. Dichas vías deberán estar delimitadas y señalizadas en toda su longitud y de forma adecuada. Esta normativa deberá disponer de un código sancionador claro y estricto que penalice severamente los incumplimientos de la norma. Hay que concretar que se entiende por caminos tradicionales, sustituyendo los términos por otros más rigurosos y exactos.

La falta de vigilancia y control sobre el medio natural es un grave problema. Es fundamental la disposición de recursos económicos y humanos suficientes para realizar las operaciones de vigilancia y control necesarias en los espacios protegidos de la Comunidad de Madrid y que estén investidos de la suficiente autoridad para poder aplicar un reglamento sancionador claro y estricto. Es necesario un incremento de la coordinación entre diferentes administraciones regionales y locales, así como con la administración central, para una adecuada gestión y protección ambiental.

Regulación de los aprovechamientos socio-recreativos y deportivos realizados por empresas privadas o públicas en espacios protegidos, que deberían disponer de un proyecto del aprovechamiento autorizado por la Comunidad de Madrid y licencia municipal para el desarrollo de las actividades.

Redacción de guías de buenas prácticas para el desarrollo de actividades y eventos deportivos en el medio natural. La circulación con bicicleta de montaña debería realizarse por caminos y senderos de uso público.

Regulación, por parte de la Federación Madrileña de Ciclismo, el deporte de la Bicicleta de Montaña, diferenciando la regulación de las actividades de competición deportiva de las meramente recreativas. “Los que incumplan la norma y circulen campo a través no deberían pertenecer a este colectivo” (Víctor Tarodo)

Los principios que deben primar son:

  • Conservación del medio natural
  • Respeto entre colectivos de usuarios
  • Mantenimiento de infraestructuras
  • Uso compartido de caminos y senderos públicos
  • Responsabilidad y recuperación tras el uso

Las actividades nocturnas son muy impactantes y no deberían estar permitidas en espacios protegidos.

La bicicleta puede ser el mejor medio para acercarse a la naturaleza y hasta en ocasiones menos lesivo para la fauna que caminar debido a que pasan rápido sin apenas detenerse y esto interfiere menos. Pero solamente si no se pueden salir de los caminos autorizados. Y lo autorizado debe ir en función del firme, la anchura y la presión de usos de cada vía. Las bicicletas deberían circular identificadas con matrícula y deben ir equipadas con señales acústicas.

En los espacios protegidos no deberían autorizarse eventos y pruebas deportivas, y si se llegara a autorizar alguno, muy excepcionalmente en el medio natural, deberían ir acompañados de un estudio detallado del impacto causado en el medio por el evento, control y recuperación del medio natural.

La administración debería habilitar rutas y espacios en los que se pudiera practicar actividad física o deportiva, circuitos de Mountain Bike en espacios no protegidos que permita a los usuarios el disfrute de este deporte sin causar impacto en áreas sensibles. No está permitido el desarrollo de actividades con elementos mecánicos en ningún parque nacional del mundo.

Creación de un Tribunal de Caminos que haga funciones de arbitraje, cuando existan conflictos entre diferentes usuarios de los mismos.

La potenciación de la actividad deportiva en el medio natural está alimentada por la mercantilización y los intereses económicos, desde los fabricantes que incorporan modelos de bicicletas y equipamientos cada vez más robustos y adaptados a descensos complicados e incluso bicicletas eléctricas. Las empresas que organizan rutas guiadas remontan en furgonetas a ciclistas y bicicletas a los puertos para ahorrar esfuerzo.

Las actividades o competiciones de alto impacto se deben relegar solo a zonas muy concretas, donde el daño sea irrelevante por estar ya degradadas y sin posibilidad o necesidad de su restauración. Las competiciones no deberían crear restricciones al resto de los usuarios.

La Comunidad de Madrid debería invertir en la recuperación para el uso compartido de velocípedos y viandantes de todos los caminos vecinales históricos.

Conclusiones de la Jornada de Debate sobre el Uso de la Bicicleta de Montaña en Espacios Protegidos Los diferentes colectivos deben trabajar conjuntamente para llevar una propuesta coherente y consensuada a la administración.

Resumen:

Dos principios básicos: Conservación del medio natural de los ENP y, sobre ese principio, derechos de los usuarios sean ciclistas, caballistas o caminantes. Todos tenemos derecho al disfrute del medio. Para combinarlo hay que regular usos por actividades, zonas, condiciones, épocas, rutas específicas, etc., sobre la base de estudios científicos de impactos y alternativas.

Hace falta una normativa clara y concisa, sin ambigüedades sobre lo que se puede hacer y lo que no, eliminando términos como “caminos tradicionales”. Sería positivo estudiar normativas europeas y del norte de España.

Rechazo a los incívicos. Hay que destinar más recursos económicos y profesionales a labores de vigilancia y protección. Compromiso general con el dialogo y el consenso entre los usuarios para concretar propuestas.

Las actividades de alto impacto deben ser muy excepcionales y relegarse a zonas ya degradadas.

ENTREVISTA A GABRIEL DORADO (Comisión del Medio Natural del Observatorio)

 

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