Integrantes:
José Ignacio Cascajero
Concha Olmeda
Beatriz Virumbrales

ANTECEDENTES
El pasado trece de junio tuvo lugar el plenario del Observatorio Ciudadano para la Conservación del Patrimonio de la Sierra de Guadarrama, en dicha reunión se consideró la posibilidad de crear un grupo de trabajo para el estudio de las plantas autóctonas de la Sierra de Guadarrama. En especial se tendrán en consideración aquellas que tengan relación con actividades humanas, principalmente las destinadas al consumo y fabricación artesanal.
Con el objeto de realizar una propuesta sobre las tareas y áreas de trabajo de este nuevo grupo se redacta el presente documento.

INTRODUCCIÓN
Hace 3000 millones de años, aproximadamente, apareció en este planeta la fotosíntesis y eso lo cambió todo.
Este proceso por el cual se aprovecha la energía solar para transformar el dióxido de carbono y el agua en moléculas ricas en energía: los carbohidratos, tiene como consecuencia la liberación de oxígeno como producto de desecho.
La radiación ultravioleta proveniente del Sol reaccionó con el oxígeno y generó una capa de ozono estratosférica que protegió a la Tierra.
En ese momento el oxígeno era un potente contaminante que causó la muerte a muchos de los seres que habitaban la Tierra, produciéndose una extinción masiva de organismos anaerobios, este suceso ofreció una oportunidad nueva a los seres capaces de soportar este nuevo ambiente. El tiempo y la evolución nos han traído hasta la actualidad.
Los organismos vegetales han estado aquí mucho antes que nosotros y gracias a ellos, tan humildes y a menudo menospreciados, es posible este mundo tal y como lo conocemos.
Discretamente nos han acompañado a lo largo de nuestra historia, proporcionando alimento, cobijo, calor, curas para nuestros males, etc.
Su importancia en el mantenimiento de las condiciones básicas de habitabilidad de la Tierra es indiscutible, siguen produciendo oxígeno y actuando como sumideros de dióxido de carbono, evitando inundaciones, etc.
Como todo en nuestro mundo para apreciar y respetar es necesario conocer. Este grupo de trabajo nace con esa vocación: favorecer el acercamiento al conocimiento de la botánica y de sus interacciones con nuestra especie.

ÁREAS DE TRABAJO PRINCIPALES

1. Etnobotánica
Resulta fundamental incluir este tema entre las áreas de trabajo de este grupo. Las relaciones entre los grupos humanos y su entorno vegetal, el uso y aprovechamiento de las plantas en un espacio cultural concreto es, sin duda, un tema de interés para el Observatorio.
Cuestiones como: ¿Qué plantas se utilizaban para alimentación?, ¿cuáles tenían propiedades farmacológicas?, ¿cómo ha evolucionado el concepto de jardinería?, ¿de qué manera cambiaban el color de la indumentaria?, ¿qué recipientes de origen vegetal utilizaban?, etc. resultan de evidente interés para conocer mejor la relación que los habitantes de la Sierra de Guadarrama mantenían con su entorno.
Este trabajo requiere una colaboración estrecha entre botánicos e historiadores.
Recuperar conocimientos y aplicaciones de las plantas que nos rodean es una tarea complicada. Sin embargo, es un trabajo necesario ya que nos ayudará a divulgar la importancia que las plantas han tenido en el desarrollo cultural e histórico de las poblaciones de la Sierra de Guadarrama.
Plantas como la gualda (Reseda luteola) han sido utilizadas tradicionalmente para teñir lana de color amarillo. Es una planta frecuente en esta zona.
Es posible que el espino blanco (Crataegus monogyna) fuera utilizado para rodear las viviendas y los rediles, por sus espinas protectoras, su belleza y la utilidad de sus frutos.
La achicoria (Cichorium intybus) se utilizaba para aliviar digestiones pesadas y mejorar dolencias estomacales, también se utilizaba como diurético.

2. Botánica aplicada

2.1 Botánica agrícola
Durante miles de años algunas especies de plantas han sido seleccionadas por la humanidad para alimentarse directa o indirectamente. Se han favorecido las especies más sabrosas, más nutritivas, mejor dotadas para sobrevivir en determinadas condiciones y para resistir enfermedades y plagas.
La incipiente agricultura marcó un cambio en los hábitos humanos: los pequeños grupos nómadas se asentaron para cuidar de cultivos que permitieran su supervivencia.
Desde entonces hasta ahora, muchas cosas han variado: las técnicas agrícolas, las especies y variedades utilizadas son algunos de los cambios más relevantes.
Tomemos como ejemplo el Trigo (Triticum spp.) que es una de las especies vegetales que acompaña al hombre desde hace más tiempo. Se cultiva en todo el mundo bajo diversas condiciones climáticas. Ha sido el alimento básico de las principales civilizaciones de Europa, Asia y Norte de África durante más de 8000 años, también se utiliza en la producción de alimentos animales, almidón y etanol. Se estima que en 2016 la producción mundial de trigo ascendió a 754.1 millones de toneladas.
Otro ejemplo reseñable es la zanahoria (Daucus carota), pertenece a la familia de las Umbelíferas, al igual que el apio, el perejil y otras especies de interés culinario. Existen distintas variedades con diversos colores. Esta planta se cultivó antes que por su raíz por sus hojas y semillas. En el siglo XVI en Holanda se produjo la variedad más conocida de este tubérculo para que coincidiera con los colores de la casa real Holandesa de Orange.
En la actualidad se han recuperado algunas variedades antiguas tales como la zanahoria morada en Cuevas Bajas (Málaga), donde se está fomentando su cultivo y se promociona como tubérculo milenario y propio del municipio de Cuevas Bajas. Según parece esta variedad fue introducida por los árabes hace algo más de trece siglos, y desde entonces se cultiva en esta zona. Aunque estuvo a punto de desaparecer, los productores locales se empeñaron en evitarlo. Con esta iniciativa agrícola la empresa Esali Alimentación ganó el Premio de Andalucía de Agricultura y Pesca en 2015.

2.2 Jardinería
Parece que en los últimos años cobran fuerza iniciativas como la descrita: recuperación de variedades antiguas de plantas que habían sido abandonadas o circunscritas al consumo puntual y local.
Las nuevas tendencias en la cocina y su vuelta a los productos locales tradicionales pueden suponer una oportunidad para algunos productos que no han sido valorados en el pasado. Además han abierto el abanico incorporando productos que antes no se consideraban: flores, frutos silvestres, etc.
Todo esto unido a la puesta en marcha de negocios pequeños de producción artesanal muy ligados al territorio en el que se asientan y que utilizan como distintivo especies vegetales de la zona, favorecen iniciativas de exploración de productos nuevos que pueden resultar fuentes de empleo de nuestras zonas rurales/naturales a menudo tan abandonadas.
Al igual que ha venido sucediendo con las especies dedicadas al consumo humano, las especies dedicadas a ornamentación de patios y jardines ha ido variando siguiendo las tendencias que marcaban las grandes superficies comerciales dedicadas a este producto.
Especies que antes estaban en todos los jardines porque requerían poco mantenimiento y solían pervivir durante años, se han visto sustituidas por otras llamativas y exóticas pero con muchos más requerimientos en mantenimiento y que no sobreviven más allá de una o dos temporadas.
La necesidad de ahorrar agua y de evitar utilizar insecticidas de forma indiscriminada nos incitan a volver los ojos a variedades ornamentales sencillas utilizadas tradicionalmente en jardinería.
En algunos lugares se utilizan en jardines hierbas espontáneas autóctonas con potencial ornamental que albergan insectos auxiliares muy útiles en las técnicas de control integrado de plagas.
La malva (Malva sylvestris) considerada mala hierba atrae insectos beneficiosos para el control integrado de plagas.
La dalia (Dahlia spp.) es una planta ornamental muy resistente, que requiere pocos cuidados y que pervive gracias a su raíz tuberosa.

2.3 Plantas tintoreas
Desde las primeras civilizaciones, se han utilizado tintes naturales. Para teñir se han usado pigmentos o sustancias colorantes, extraídos de animales, minerales y plantas. La mayor parte de los tintes naturales provienen de plantas: raíces, bayas, cortezas, hojas, hongos y líquenes. Desde tiempos prehistóricos estos tintes se han utilizado para teñir fibras vegetales o fibras animales.
El índigo es un ejemplo de colorante natural utilizado desde la antigüedad. Plinio el Viejo (23-79 DC) lo nombraba en su enciclopedia Naturalis Historia que concentraba mucho del saber científico de la época. El índigo se puede extraer de una planta, la hierba pastel (Isatis tinctoria).
Existen algunas experiencias muy interesantes de recuperación de formulas tradicionales de tintes y de las técnicas y los mordientes necesarios para colorear diversos materiales.
Un ejemplo de modelo de negocio: The Dyer´s House es un proyecto desarrollado en Cantabria, en el Valle de Soba, se dedica a enseñar técnicas de teñido natural especialmente a decoradores, artistas y creadores que estén interesados en hacer de las materias primas naturales provenientes de fuentes responsables un requisito indispensable para la creación de textiles sostenibles.

2.4 Plantas medicinales y cosméticas
Desde el principio de nuestra historia hemos tratado de combatir el dolor y la enfermedad.
Cabe pensar que la medicina primitiva fuera intuitiva, mágica y religiosa; pero la experiencia demostró al hombre primitivo que había ciertos vegetales que mejoraban dolencias y traumatismos.
Existen algunos tratados que describen síntomas y las plantas que ayudan a aliviarlos pero quizá el más importante sea el escrito por Dioscórides, un medico, farmacólogo y botánico griego que nació en Cilicia, no se sabe con exactitud cuando nació, pero si se conoce que practicó la medicina en Roma en la época del emperador Nerón, según su propio testimonio que figura en la carta que sirve de prólogo a su obra.
Fue cirujano militar en el ejército romano, tuvo la oportunidad de viajar en busca de sustancias medicinales por todo el mundo conocido
Escribió una obra en cinco volúmenes, titulada De Materia Medica, precursora de la moderna farmacopea. El texto describe unas 600 plantas medicinales. A diferencia de otras obras clásicas, este libro tuvo una enorme difusión en la Edad Media tanto en su original griego como en otras lenguas, tales como el latín y el árabe.
Esta obra abarca información diversa de las plantas y las partes de las mismas. También sobre su recolección y modos de conservación, la forma de preparar los medicamentos y guardarlos teniendo en cuenta sus características. Aporta datos sobre sus propiedades curativas y dañinas.
Las plantas contienen principios activos que hoy en día forman parte de la industria farmacológica. Existen multitud de publicaciones y materiales divulgativos que nos informan sobre las propiedades beneficiosas de determinadas plantas, ya sea para conservar la salud o mejorar la belleza.
Muchas de las plantas que consideramos malas hierbas, a las que no prestamos atención, guardan principios activos beneficiosos para la salud.
La hierba de San Juan (Hypericum perforatum), ayuda a la cicatrización de heridas, es un antidepresivo natural.
La dedalera (Digitalis purpurea) tiene efectos sobre el músculo cardíaco, pequeñas dosis estimulan el corazón, en dosis más altas se puede provocar su paralización.
El beleño (Hyoscyamus niger) es una planta que se emplea para combatir diarreas, espasmos, insomnio, tos y estados de ánimo alterados. Su mal uso lo convierte en un veneno que puede provocar la muerte.
Existen algunas iniciativas interesantes para recuperar el uso tradicional de las plantas medicinales o cosméticas.
Por ejemplo, en Lumbier (Navarra) se desarrolla un proyecto que gestiona la Asociación Sociolaboral Josenea, una entidad sin ánimo de lucro, con la finalidad de trabajar con y para las personas, que por diferentes motivos, encuentran más dificultades a la hora de acceder al mercado laboral.
Josenea es un centro de inserción socio laboral con el objetivo de insertar personas en exclusión social utilizando como medio la creación de pequeños proyectos empresariales. Las actividades que se realizan tienen un alto valor social y medioambiental reconocido por la calidad de sus productos, por la dignificación de sus trabajadores y su sostenibilidad económica.
Producen infusiones, productos alimenticios, tienen una línea de aromaterapia, productos cosméticos y farmacopea natural.

CONCLUSIONES
Consideramos que este grupo de trabajo tiene perfecta cabida en una entidad como el Observatorio Ciudadano para la Conservación del Patrimonio de la Sierra de Guadarrama.
Como se ha descrito en las páginas anteriores existen muchas posibilidades para aportar en distintos sentidos desde este nuevo grupo. Será el tiempo y los requerimientos que surjan los que dirigirán el crecimiento del mismo y su evolución futura.
Esperamos sea de utilidad.

Julio 2017

 

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